Siguiendo el rastro del perfume hasta su origen, avispas macho en Australia satisfacen a una orquídea araña. Seguras de que el "labio" rojo es una pareja, se frotan contra él y alguna de las avispas se llevará el polen de la planta. Cada orquídea posee un pétalo modificado para la polinización, algunos de forma muy teatral.